viernes, 21 de octubre de 2016

El coaching financiero es ideal para equilibrar las finanzas





No tienes que pensar que las finanzas personales son tan complejas como lo nos muestran en los periódicos y telediarios. Por el contrario, pueden formar parte de tu desarrollo personal y es que es posible aprender con ellas y planificarnos para que sean un apoyo en nuestro día a día.. 


Si tienes problemas con tu dinero, puede que te venga bien recibir un poco de educación financiera o incluso sesiones de coaching financiero.



Afortunadamente, estabilizar tus finanzas personales es más sencillo que cuadrar las cuentas de un país. Al fin y al cabo y aunque parece más que lógico, solo se trata de que tus gastos no superen a tus ingresos y de conseguir que todos los meses sobre algo que puedas aprender a gestionar.

Y, para eso, hay algunas medidas que puedes empezar a tomar desde ya para el nuevo año y que te supondrán ahorro y disponibilidad con efectos inmediatos. Y no se trata solo de ahorrar, sino también, por ejemplo, de saber presentar unas cuentas que te permitan acceder al crédito que te interesa. Por lo tanto, no se trata solo de hacer los deberes para llegar a fin de mes, o cumplir tu compromiso de gasto semanal, sino que también hay una estrategia a medio y largo plazo en la gestión de tus finanzas personales.


Existen trucos para que la economía doméstica no te de quebraderos de cabeza




1.- Define un objetivo de ahorro. Y cuando hablo de objetivo quiero decir que definas el porcentaje que quieres ahorrar cada mes y que en el momento en que te llega la nómina lo apartes. Se trata de poner una cuantía con la que te sientas cómodo y te permita ir progresivamente mejorando.




2.- Fíjate en los gastos habituales que son aquellos gastos permanentes como la luz, la comida, el agua o el colegio de los hijos. Son los primeros susceptibles de reducirse de forma importante, por ejemplo si comparas ofertas y compras en rebajas. Para ello te recomiendo usar los comparadores que hay por internet y que gracias a la competencia que hay hoy en diversos sectores te permiten disminuir los gastos de suministros de manera importante. Un abaratamiento que podrás notar durante todos los meses.

La idea es que te fijes una cuantía determinada para cada uno de ellos, que puedas cumplirla ajustándote un poco el cinturón, pero que te permitan vivir de la forma elegida.

Aquí los gastos corrientes son díficiles de ajustar, pero si lo son aquellos otros grupos que se pueden planificar mejor: mantenimiento de vehículos, compras de ropa, gastos en alimentación, etc.



3.- Márcate objetivos. Es importante pensar que hacemos las cosas con un motivo, busca el tuyo y tenlo presente. Por ejemplo, decide ahorrar para una nueva tele, unas mejores vacaciones, unos nuevos estudios, el capricho que quieres desde hace tiempo, conseguir unos ingresos extra, cambiar de vida, o cualquier otro. 

Aquí te vendrá bien pensar en el objetivo de ir llenando las dos primeras huchas para tener estabilidad y tranquilidad en tu día a día, especialmente si tienes hijos.



4.- Asocia esas metas a cambios de hábitos que por sí solos son sencillos de cumplir, pero que en conjunto tienen importante incidencia en tu presupuesto. Por ejemplo, decide reducir el uso de la tarjeta de crédito (o no la financies), proponte reducir tu endeudamiento o no comprar a plazos, utiliza más el transporte público (tu salud no financiera lo agradecerá también), come más comida casera, cancelar aquellas suscripciones que no aprovechamos (gimnasio, revistas, aplicaciones de internet, etc.).



5.-
Hoy en día, cuentas con APPs móviles y hojas de cálculo que te permiten controlar al dedillo tus ingresos y gastos de una manera fácil, cómoda y ágil. Es más, si tienes acceso a tus cuentas por internet, la información del Banco ¡ya te da hecha la contabilidad! Solo necesitas supervisarla y seguir ordenándola. 


Es importante saber que ahorrar es posible, incluso en épocas de crisis. Para ello es necesario tomar conciencia y querer definir y trabajar con un sistema propio que nos facilite lograr lo que pretendemos en lugar de servirnos como autosabotaje constante.


Y para terminar, , como nadie nace enseñado y la educación financiera te puede ayudar a crecer a nivel personal, puedes plantearte recibir cursos de formación financiera o sesiones individuales de coaching.


Espero que esta publicación te sirva para coger fuerzas para ponerte a ello y evitar que la pereza, el desinterés y la apatía te hagan seguir procrastinando.


Al fina y al cabo, tu eres quién se esfuerza por hacer dinero y también quién decide la forma de emplearlo.


¡Tu tienes el poder del cambio!



Javier Gómez Coach.





2 comentarios:

  1. Los que deseen aprender aún más de este nuevo fenómeno, les recomiendo que se informen sobre los cursos de coaching en IAFI que son muy practicos

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  2. Muchas gracias por tu aportación Maru, es una pena que estéis en Colombia y no podamos hacer alguna colaboración en Madrid.

    Estamos en contacto.

    Un cordial saludo,

    Javier.

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